
Los datos correspondientes a las exportaciones de pizarra a otros países, en el primer semestre de 2025, vuelven a arrojar resultados negativos. Las 193.539 toneladas enviadas al extranjero, suponen un 10,8 % menos de las enviadas en los mismos meses de 2024.
Desde el sector, el descenso se entiende como consecuencia de diferentes factores, entre ellos, la repercusión que ya está empezando a notarse, de los aranceles con los que Estados Unidos amenaza a países como China, que aún están en negociación, o a Brasil, un 50 % de todos sus productos.
La pizarra natural posee actualmente su mayor competencia en los productos que quieren imitarla, llegados de países como China o Brasil que, al lidiar con las barreras impuestas por Estados Unidos, buscan compradores en Europa, introduciéndose en mercados como Reino Unido y Francia, destinatarios históricos de la pizarra gallega.
La situación económica por la que pasa el país y un sector de la construcción que no remonta, son otros factores que también influyen en la continuidad de esta caída en la salida del producto fuera de las fronteras nacionales.
Si bien es cierto que el resultado es negativo, la caída parece amortiguarse ligeramente quedándose, por ejemplo, a 3 puntos porcentuales del dato correspondiente al mes de abril (13’8%), o a 2 puntos si tenemos en cuenta la cifra de caída del mes de mayo (12’7%).
Francia, nuestro mayor mercado receptor de pizarra, importó un 15,3 % menos de producto que en el mismo periodo de 2024, un total de 91.953 las toneladas, frente a las 108.555 del primer semestre de 2024. Los importadores de Gran Bretaña, con 49.047 toneladas, compraron un 12,7 % menos de un producto del que un año antes habían demandado 56.177. Alemania compró en los primeros meses del presente ejercicio un 4,8 % menos de pizarra, pasando de 22.751 a 21.666 toneladas.

